
martes, 31 de julio de 2007
COMO DESTRUIR A UN HOMBRE LOBO

El Primer Hombre Lobo ... Lycaon
La leyenda de hombres capaces de convertirse en lobos es muy antigua, la primera de la que se tiene constancia pertenece a la mitología griega y narra la historia de Lycaon el primer rey de Arcadia, esta cuenta como Lycaon fundo un culto pagano a los dioses del Olimpo y en sus ceremonias cometía atroces asesinatos en sus cultos paganos, asesinando a personas inocentes como ofrenda a su supuesto Dios y ofreciendoes su sangre como prueba de su devoción. Cuando las historias de las atrocidades que cometían Lycaon y su grupo llegaron a oídos del Dios Zeus, este decidió investigar si eran ciertas las brutales historias que le narraban. Al comprobar que todo era cierto, se presentó ante estos y les reveló su identidad para pedirles explicaciones y administrarles un castigo, los miembros del culto enseguida le hicieron ofrendas para enmendar sus atroces ceremonias, pero Lycaon no creyó que se tratara del Dios Zeus y para probar si era en realidad la Deidad que anunciaba ser, le preparó un festín consistente en carne humana de un niño, pensado que si era el verdadero Dios se daría cuenta enseguida y rechazaría la comida ya que el canibalismo era un pecado muy grande en la cultura griega. 
Zeus reconoció inmediatamente en que consistía la cena y la repudio, ante esto y para evitar la ira de Júpiter, Lycaon huyó al campo; una vez allí Lycaon se dio cuenta de lo que Júpiter tenía reservado para él, y lentamente comenzó a transformarse es un hombre lobo. El termino licantropía que designa a las personas que se creen lobos deriva del nombre Lycaon.
La Bestia de Gévaudan
Entre 1764 y 1767, más de 120 personas, mujeres y niños, casi en exclusiva, fueron horriblemente asesinados –a dentelladas– por una bestia misteriosa. Todo esto ocurrió en la región montañosa del Gévaudan, en el centro de Francia, y nadie logró resolver el enigma a pesar de las insistentes batidas y de las inmensas recompensas que ofrecía el Rey. La bête (bestia) del Gévaudan pasó a formar parte de la mitología del país, de la misma manera que el monstruo de Lago Ness para los escoceses.( Al lado.La bestia arrancaba la cabeza de sus víctimas de un solo bocado)Lo cierto es que la bestia de Gévaudan aterrorizó a la población de Aveyron en el siglo XVIII y quebrantó la autoridad de Luis XV, convirtiéndose rápidamente en un asunto de Estado.
Cazadores de toda Francia atraídos por la generosa recompensa que se ofrecía por su piel, trataron de cazar a lo que se intuía podía ser un enorme lobo de un poder devastador inimaginable. Le calcularon 100Kg de peso y el pueblo pensaba que era el mismo demonio.
El primer ataque de la bestia se produjo el 30 de Junio de 1764 y su primera víctima una niña de 14 años, Jeanne Boulet, ese mismo verano se cobró más vidas y asesino 2 niñas más, 2 niños y una mujer de 32 años. En invierno el número de víctima se incrementaba alarmantemente incluso asesinando dos veces por semana.
Solía arrancar de un solo bocado la cabeza de las víctimas, lo que puede darnos una idea del tamaño y la fuerza de su mandíbula. En tan solo un año se había cobrado 54 víctimas. El monarca alarmado por tan abrumantes cifras decide enviar a sus tropas de choque, los "dragones", que formaban la élite del ejército real. Envió 4 tropas de caballería con el fin de realizar una batida que acabara de una vez con la bestia. (Abajo. Escultura en Francia que representa a la Bestia de Gévaudan)
El jefe de una de las tropas quedo sorprendido al ver a la bestia, según su descripción era casi tan grande como su caballo pero infinitamente más rápida y ágil, tras tratar de abatirla a disparos sintió que las balas no eran capaces de traspasar su piel.
Otras descripciones le señalaban como un enorme lobo de aspecto muy extraño, con el lomo rayado y una línea negra que le recorría desde el cuello hasta la cola, el color de su cuerpo era rojizo, con el morro afilado, una cola muy larga y fuerte y extraordinariamente móvil y con unas fauces desmesuradas.
Los esfuerzos de los "dragones" eran en vano, no solo se debían enfrentar al difícil duelo de encontrar a la bestia además tenían otros duros competidores, los caza recompensas, que atraídos por el precio que se puso por dar fin a la vida de la bestia les tendían emboscadas y les confundían con pistas falsas.
Por mas lobos que abatían las víctimas no cesaban, murieron decenas de estos animales. Sin duda el comportamiento de la bestia no se asemejaba al de un lobo común pues expertos cazadores de toda Europa trataban de eliminarla con las técnicas que se empleaban para la caza de estos.
La gente empezaba a sentirse muy asustada, ni la participación del Rey había conseguido aplacar a la bestia. Los clérigos aprovechaban para hacer su campaña diciendo que la bestia solo atacaba a las jóvenes más lascivas, los nobles acusaban a los gitanos pues decían que alguna de las bestias de su circo debía haber escapado. También se apunto a un terrateniente que había recorrido África con una compañía comercial, criaba mastines asilvestrados, lobos, leones y tigres. El pueblo llegó a pensar que había cruzado a estos animales hasta dar con la bestia.(Arriba. Dibujo de la época representando a la bestia asesinando mientras cazadores acosaban a otros lobos)
Finalmente la bestia fue muerta y la leyenda cuenta que fue abatida con una bala de plata hecha tras fundir una medalla de la virgen. El monstruo fue llevado ante el Rey, más tarde fue embalsamado y años después sus restos desaparecieron. Era algo parecido a un lobo gigantesco de fauces enormes.
Otro Caso en Francia
Famoso es el caso ocurrido en Dôle, Franco Condado, en 1573, donde el Parlamento se hizo eco de las denuncias de varias localidades, según las cuales, "en los últimos tiempos se ha visto con frecuencia un hombre lobo, que al parecer ha apresado a varios niños pequeños, a quienes no se ha vuelto a ver". El 9 de noviembre, unos campesinos rescataron a una niña de las fauces de un enorme lobo. Éste escapó, pero algunos testigos creyeron reconocer en la bestia los rasgos de Gilles Garnier, "el eremita de Saint Bonnot". Seis días después, la desaparición de un niño de 10 años provocó el apresamiento de Garnier, quien confesó ser un hombre-lobo y haber matado y devorado a varios niños. La carne de una de sus víctimas le pareció tan exquisita que le llevó un trozo a su mujer. El eremita de Saint Bonnot fue quemado vivo el 18 de enero de 1574.
Historia Real
A principios del siglo XVII, cuando el joven hombre-lobo francés Jean Grenier fue sometido a juicio por el asesinato de varios niños, el tribunal mostró una compasión poco corriente en aquellos tiempos. Tuvo en cuenta tanto la edad del muchacho (tenía 13 años) como la opinión médica, según la cual Grenier era víctima de una locura alucinatoria, o licantropía, y por tanto, en vez de condenarlo a la hoguera, le impuso, una sentencia de encarcelamiento perpetuo entre los muros del monasterio franciscano de Burdeos.En la foto de arriba se observa la Ejecución, en 1685, del burgomaestre de Ansbach, convertido en hombre-lobo. Este suceso quedó grabado en la mente de los ciudadanos de Ansbach durante muchos años.
Una Extraña Siega
Entre los incontables relatos acerca de «duplicaciones de heridas» figura uno referente a un granjero alemán y su mujer, que participaban en la siega cerca de Caasburg, en el verano de 1721. Al cabo de un rato la mujer dijo que sentía un tremendo desasosiego: que no podía permanecer allí un minuto más, que tenía que alejarse. Después de hacerle prometer a su marido que si se acercaba algún animal salvaje le tiraría su sombrero y echaría a correr, desapareció rápidamente. Pero aún no hacía unos segundos que se había marchado, cuando apareció un lobo que, tras cruzar un río cercano, avanzó hacia los segadores. El granjero le tiró un sombrero a la bestia, y ésta lo despedazó; antes de que el granjero pudiera huir, un hombre le clavó al lobo una hoz, asestándole un golpe mortal. La forma del animal cambió instantáneamente... y todo el mundo quedó horrorizado al ver que el hombre acababa de matar a la mujer del granjero.Un poco de Historia
En Estados Unidos, en 1946, una reserva de indios navajos padeció con frecuencia las tropelías de una bestia asesina a quien muchos consideraban un hombre-lobo (las tradiciones de los navajos incluyen muchas historias de hombres-lobo). Tres años después, en Roma, una patrulla policial fue enviada a investigar la extraña conducta de un hombre que padecía alucinaciones: perdía el control cuando la luna estaba llena y emitía aullidos fuertes y aterradores.En Singapur en 1957, también se llamó a la policía para que investigara lo que las autoridades consideraban una larga serie de ataques de hombres-lobo a las ocupantes de una residencia de enfermeras en la isla principal. Una enfermera despertó y vio «una cara horrible y peluda, con grandes colmillos salientes», que, la miraba fijamente. El misterio nunca fue resuelto, y tampoco el caso de la colegiala de 16 años de la localidad de Rosario do Sul, en el sur del Brasil, que en 1978 sufrió «terribles visiones y demonios» y que creía que el espíritu de un lobo salvaje se apoderaba de ella y la dominaba.
En 1975, los diarios británicos estuvieron llenos de extraordinarios informes acerca de un joven de 17 años, residente en Eccleshall (Staffordshire), quien, creyendo que se estaba transformando en un hombre-lobo, puso fin a sus padecimientos mentales clavándose una navaja en el corazón. Uno de sus compañeros de trabajo dijo en la investigación que el joven le había llamado por teléfono antes de morir. «Me dijo -contó el testigo- que su cara y sus manos estaban cambiando de color y que se estaba transformando en hombre-lobo. Calló, y después empezó a gruñir.»
Puede que la tradición de los hombres-lobo se apoye en la ignorancia y las alucinaciones, pero su influencia siempre ha sido extraordinariamente poderosa.
Hombre Lobo en Francia

En 1573, en Dole, cerca de Dijon, en el centro de Francia, un hombre-lobo llamado Gilles Garnier fue acusado de devastar la campiña y devorar niños pequeños; tras confesar sus crímenes, ardió en la hoguera.
Unos años después, en 1598, en una zona desolada y desierta cerca de Caude, unos campesinos franceses tropezaron con el cadáver mutilado y manchado de sangre de un chico de 15 años. Un par de lobos que habían estado devorando el cadáver huyeron hacia unos matorrales cuando los hombres se acercaron. Los persiguieron... y casi inmediatamente encontraron un hombre medio desnudo acurrucado en los matorrales, con cabellos largos, barba descuidada y uñas largas que parecían garras y estaban manchadas de sangre fresca y restos de carne humana.
Hombre Lobo en Polonia
A mediados del siglo XIX, en una pintoresca colina cercana al Vístula, en Polonia, un grupo de gente joven celebraba con música, canciones y danzas la terminación de la cosecha. Había comida y bebida en abundancia, y nadie se privaba de disfrutarlas.Y entonces, en medio de la diversión, un aullido terrible, que helaba la sangre, resonó en el valle. Abandonando la danza, chicos y chicas corrieron en dirección al grito y descubrieron, horrorizados, que un enorme lobo había cogido a una de las muchachas más bonitas del pueblo, que acababa de prometerse en matrimonio, y trataba de llevársela. Su novio había desaparecido.
Los hombres más valientes persiguieron al lobo y llegaron a enfrentarse con él. Pero el monstruo furioso, echando espuma por la boca, dejó caer su presa humana y se colocó sobre ella, dispuesto a luchar. Algunos de los campesinos corrieron a sus casas, para traer escopetas y hachas, pero el lobo, comprendiendo que los demás estaban aterrorizados, volvió a coger a la chica y se perdió en un bosque cercano.
Pasaron muchos años, y en otra fiesta de la cosecha. en la misma colina, un anciano se acercó. Le invitaron a participar en la celebración, pero el anciano, triste y reservado, prefirió sentarse y beber en silencio. Un campesino de aproximadamente su misma edad se le acercó y después de observarle atentamente, le preguntó emocionado: «¿Eres tú, Juan?»
El anciano asintió, e instantáneamente el campesino reconoció en el desconocido a su hermano mayor, que había desaparecido muchos años antes. Los jóvenes rodearon rápidamente al visitante y escucharon su extraña historia. Les contó que, tras haber sido transformado en lobo por un hechicero, se había llevado a su novia de esa misma colina durante una fiesta de la cosecha y había vivido con ella en el bosque cercano durante un año, hasta que la muchacha murió.
«Desde aquel momento, salvaje y furioso, ataqué a hombres, mujeres y niños y destruí a todos los animales que se me cruzaron. No he podido borrar mi rastro de sangre.»
En ese momento les enseñó las manos, que estaban cubiertas de manchas de sangre... «Hace unos cuatro años recuperé mi forma humana y desde entonces he andado errante. Quería volver a veros, ver la casa y el pueblo donde nací y crecí. Después de eso..., bueno, volveré a ser un lobo.» No había terminado de decir esto cuando se transformó en lobo. Corrió frente a los atónitos campesinos y desapareció en el bosque. No volvió a ser visto.
Una Breve Introducción al Hombre Lobo
La terrible figura del hombre lobo surge desde un pasado remoto y oscuro, pero aún permanece entre nosotros: Sociedades secretas de guerreros y cazadores lobo, lobizones, chamanes capaces de transformarse en el espíritu del bosque, brujos que se metamorfosean bajo la Luna para darse un festín de sangre y violencia... Los hombres-bestia no son sólo un mito; son un fenómeno complejo que se ha ido desarrollando, entre el bien y el mal, a lo largo de la historia."Nada saltó del ataúd. Y aunque el hombre que yacía allí dentro hubiera querido saltar, no habría podido; tenía manos y pies sujetos con clavos al fondo del féretro. Tendría unos cincuenta años y llevaba una camisa y unos pantalones de pijama, las dos piezas cubiertas de sangre. Además de los pies y manos atravesados por gruesos clavos, tenía un crucifijo clavado en el corazón y otro en la frente... -¿Quién es este tipo?, pregunté... -El hombre lobo, respondieron al unísono... -Era un hombre lobo cuando lo cogimos, pero tan pronto como lo matamos atravesando su corazón con la cruz, volvió a convertirse en hombre... La semana anterior, la gente del pueblo había encontrado en los campos los cadáveres mutilados de cuatro personas, un hombre, dos mujeres y un niño... Dos noches más tarde, tres vecinos vieron una criatura extraña del tamaño de un hombre, que caminaba sobre las patas traseras. Su cuerpo estaba cubierto de pelo largo y negro, y tenía una cola larga. Encima de la cabeza, que era la de un perro enorme, brillaba una luz débil. Y sus ojos eran de color rojo".
Estas espeluznantes declaraciones pertenecen a Douchan Gersi, investigador, escritor, y productor de series documentales quien, en sus viajes a través de Haití, descubrió sorprendido que la creencia en el hombre-lobo no sólo seguía viva, sino que hasta los periódicos se hacían eco de los testimonios de gentes que afirmaban haber visto a la mítica bestia poseída por una entidad vudú conocida como Loa Petro.
El hombre-lobo sigue tan vivo como hace quinientos años. Hasta no hace mucho, como en un caso registrado en 1946, los indios navajos perseguían a miembros de su tribu a los que consideraban hombres-lobo dedicados a la magia negra y, en 1957, la policía de Singapur investigó el caso de un hombre-lobo que aterrorizó a las enfermeras de una residencia. Una de ellas afirmó haber visto "una cara horrible y peluda, con grandes colmillos salientes".

